La administración de salud en América Latina se ha preocupado por promover y orientar un proceso de cambio institucional con el fin de mejorar la asignación y utilización de recursos, influyendo positivamente en el estado de salud de la población. Su papel en la gestión hospitalaria se ha encaminado a lograr un desarrollo armónico de la infraestructura en relación con las necesidades de las comunidades y algunos aspectos de dicha gestión han tenido relación con la reducción del riesgo por desastres naturales:
a) el análisis de la demanda hospitalaria y
b) la evaluación y reducción de la vulnerabilidad.