Este tipo de medidas están orientadas a optimizar la estabilidad física del establecimiento. Las siguientes propuestas tienen que adecuarse principalmente a la tecnología constructiva empleada:
• Construir un adecuado drenaje pluvial periférico.
• Construir, en las zonas críticas, elementos de defensa (disipadores de energía, muros de contención enrocados, anclajes para estabilización de taludes, etc.).
• Reforzar las estructuras (cimientos, columnas, muros portantes) de las zonas identificadas como vulnerables.
• Impermeabilizar las estructuras que lo requieran.
• Ampliar los aleros de techos para proteger a la edificación de la humedad.
• Proteger e impermeabilizar los techos.
• Adecuar los techos con una pendiente que permita la descarga del agua de lluvias hacia la red de drenaje pluvial.
• Construir veredas de protección perimetral.
• Verificar la estabilidad de las paredes ante el empuje de las fuerzas ejercidas por el agua y, de ser necesario, implementar medidas de reforzamiento.

Foto 34. Protección de un edificio mediante pilotes. Sixaola, provincia de Limón. Costa Rica, 2005.
OPS/OMS, Patricia Gómez